¿Tomar el sol en invierno es malo? Cuidado con la córnea

¿Tomar el sol en invierno es malo? Si no te proteges correctamente, pueden producirse daños en la piel, y no solo eso. En la montaña, la nieve puede aumentar la exposición a los rayos UV hasta casi duplicarla, con consecuencias que pueden llegar incluso a una quemadura de la córnea, conocida como "ceguera de la nieve". El frío no protege de los daños solares: a menudo solo los hace menos perceptibles. 

Por qué tomar el sol en invierno es malo incluso sin calor 

Muchos asocian el riesgo solar con el calor estival. En realidad, el daño cutáneo y ocular es causado por los rayos UV, no por la temperatura. 

Los rayos UV están presentes durante todo el año: 

  • Los rayos UVA penetran en profundidad y contribuyen al envejecimiento cutáneo; 
  • Los rayos UVB son responsables de las quemaduras solares. 

Ambos están presentes también en invierno, independientemente del frío. 


La nieve puede casi duplicar la exposición a los rayos UV 

La nieve fresca está compuesta por miles de millones de cristales de hielo y aire que difunden y reflejan la luz solar de manera muy eficaz.  

Según la Organización Mundial de la Salud, la nieve y el hielo pueden reflejar hasta el 80% de los rayos UV. Esto se debe a que los rayos no solo inciden desde arriba (directamente del sol), sino también desde abajo (reflejados por la superficie nevada). 

El resultado es una exposición mucho más intensa de la percibida. Por eso hay que protegerse del sol incluso en invierno, especialmente en la montaña. 

 

La altitud aumenta aún más el riesgo 

Además del reflejo de la nieve, hay otro factor a considerar. La exposición a los rayos UV aumenta entre un 4% y un 5% cada 1.000 metros de altitud. Esquiadores, snowboarders y excursionistas a gran altitud están, por lo tanto, expuestos a un riesgo significativo de quemaduras solares y daños cutáneos a largo plazo, debido a la mayor intensidad de los rayos ultravioleta. 

El frío y el viento reducen la percepción del riesgo, pero no el impacto de los rayos UV.  

 

El riesgo para la córnea: qué es la ceguera de la nieve 

Uno de los efectos más interesantes y menos conocidos se refiere a los ojos. La llamada "ceguera de la nieve" es una fotoqueratitis, es decir, una quemadura de la córnea causada por una exposición excesiva a los rayos UV reflejados por la nieve. 

Puede provocar: 

  • dolor intenso 

  • lagrimeo 

  • sensación de arena en los ojos 

  • dificultad para abrir los párpados 

Es un daño temporal en la mayoría de los casos, pero doloroso y evitable con una protección adecuada. 

 

Tomar el sol en invierno es perjudicial, si no se hace con las protecciones adecuadas, no solo para la piel, sino también para la córnea. La nieve refleja hasta el 80% de los rayos UV y la altitud aumenta aún más la exposición. El frío no es un escudo: es solo una ilusión de seguridad. Proteger la piel y los ojos en la montaña es fundamental para prevenir daños inmediatos y a largo plazo. 

 

Fuentes

OMS, Skin Cancer Foundation